Alemania se enfrenta a la posibilidad de tener el primer gobierno de extrema derecha en uno de sus estados federados. El partido Alternativa para Alemania (AfD) ha obtenido la victoria que anticipaban las encuestas en Sajonia-Anhalt, aunque se quedó al borde de la mayoría absoluta. El resultado representa un duro golpe para los partidos moderados del país.
La CDU del chancellor Friedrich Merz ha sufrido un fuerte desplome en estos comicios, lo que pone en entredicho la posibilidad de mantener el cordón sanitario contra los ultras. Este cordón sanitario es la estrategia mediante la cual todos los partidos democráticos se comprometen a no cooperar con formaciones extremistas.
Paralelamente, la Alianza Sarah Wagenknecht (BSW), un partido de extrema izquierda convertido en populista, podría ser la llave que permita a AfD formar gobierno. Este partido podría dar los votos necesarios para que los ultras alcancen la mayoría en Sajonia-Anhalt.
Tras este resultado, el artículo plantea qué pasaría si se celebraran elecciones federales en Alemania, considerando el avance significativo de la extrema derecha en el panorama político alemán.




