El incendio forestal de Las Hurdes, que comenzó hace 15 días, calcinó más de 3.700 hectáreas y afectó a dos poblaciones: Avellanar, perteneciente al municipio de Pinofranqueado, y Cerezal, del municipio de Nuñomoral. A pesar de estar separadas apenas por 8 kilómetros en línea recta, el trayecto entre ellas requiere más de media hora de viaje. El fuego conectó ambos municipios, dejando un rastro de destrucción en la comarca.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura se desplazó hasta la región precisamente el día en que se cumplieron 15 días desde el inicio del incendio, para anunciar oficialmente las ayudas destinadas a los afectados por los incendios forestales. Esta visita representó un momento importante para toda la comarca.
El periódico El Periódico Extremadura volvió al terreno para conocer el sentir de los vecinos de la región, que siguen mirando con desolación el paisaje negro dejado por las llamas. Los habitantes dicen sentirse vulnerables y piensan que el próximo verano podría traer más incendios.




