Toni Esteban, vecino de Puerto de Sagunto (Valencia) de 51 años e informático de profesión, se encontraba en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, el primer día de su luna de miel. Tenía planeada una excursión por el Bajo Manhattan cuando a las 8.46 de la mañana comenzó la pesadilla con el impacto del primer avión contra la Torre Norte de las Torres Gemelas.
Veinticinco años después del peor atentado sufrido por Estados Unidos, Esteban habló con EL PERIÓDICO para narrar cómo vivió aquella jornada trágica que, según él, cambió el mundo de forma irreversible.
El testigo recordó que la gente estaba inicialmente muy abatida y sorprendida, ya que nadie se esperaba que Estados Unidos fuera atacado desde dentro del país. Su testimonio ofrece una perspectiva personal sobre uno de los eventos que marcaron la historia contemporánea mundial.




