Investigadores estadounidenses han desarrollado un nuevo método para identificar las áreas donde es más probable que ocurran terremotos masivos. La técnica se centra en localizar las zonas de mayor acumulación de tensión a lo largo de las fallas geológicas principales, permitiendo determinar dónde es más probable que se produzca una ruptura sísmica.
A diferencia de los métodos tradicionales de predicción, este enfoque no busca determinar cuándo ocurrirá un terremoto, sino dónde es más probable que se genere el fenómeno. Esta distinción es fundamental, ya que la predicción temporal de los sismos sigue siendo un desafío no resuelto por la ciencia.
El método ofrece una nueva herramienta para mejorar la preparación ante desastres en algunas de las regiones sísmicas más peligrosas del planeta. Los investigadores esperan que la identificación anticipada de zonas de alto riesgo permita implementar medidas de prevención más efectivas.




