El Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por el PP de Natalia Chueca, ha aprobado este jueves una nueva ordenanza cívica en un pleno extraordinario, alcanzando un objetivo que se había marcado hace algo más de un año y que no pudo materializarse en julio debido a un error técnico. La normativa regulará comportamientos en un amplio abanico de aspectos de la vida pública.
La aprobación fue posible gracias a los votos del socio preferente del gobierno, Vox, y de la Concejal tránsfuga Marisa Gaspar. Esta alianza permitió sacar adelante la medida que marca el inicio del último año de la legislature del Partido Popular en la capital aragonesa.
La nueva ordenanza establece limitaciones al uso del burka, prohíbe pernoctar en los parques de la ciudad y contempla multas para las despedidas de soltero que "alteren la convivencia". Las sanciones previstas oscilan entre los 50 y los 3.000 euros, abarcando así un amplio espectro de comportamientos que las autoridades municipales considerarán sancionables.




