España se mantiene entre los países con mayor libertad académica del mundo, según los datos del Academic Freedom Index (AFI) en su actualización de 2026. Sin embargo, el entorno global presenta un panorama preocupante, ya que este indicador muestra un deterioro sutil pero significativo en múltiples regiones del mundo.
El informe describe diversas formas discretas de intervención que están erosionando la libertad académica: presupuestos condicionados a prioridades específicas, nombramientos de docentes o investigadores realizados desde fuera de las instituciones, y líneas de investigación que dejan de ser viables porque su financiación se convierte en moneda de cambio político.
El AFI establece que entre 2015 y 2025, la libertad académica retrocedió de manera sustancial y estadísticamente significativa en 50 países. En contraste, únicamente nueve naciones lograron mejorar sus indicadores durante ese período, lo que refleja una tendencia global desfavorable para la autonomía universitaria y la investigación independiente.




