Delcy Rodríguez, autoproclamada "presidenta encargada" del gobierno provisional de Venezuela, defendió públicamente el acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos durante una intervención televisada el sábado por la noche. Su aparición ocurrió mientras varias regiones del país enfrentaban un nuevo corte de energía que dejó sin electricidad a numerosos hogares.
El acuerdo permite a Estados Unidos obtener el control del 22% de las reservas petroleras venezolanas, lo que equivale aproximadamente a 65.000 millones de barriles de petróleo. El pacto ha generado cuestionamientos internos dentro del propio gobierno que representa Rodríguez, lo que motivó su intento de fijar una posición oficial al respecto.
Según las declaraciones de Rodríguez, el acuerdo garantiza que Venezuela mantiene la propiedad y soberanía sobre sus recursos naturales. La funcionaria argumentó que el país aprovecha capital y tecnología extranjera para impulsar la recuperación de la industria petrolera, которую fue severamente afectada por las sanciones internacionales impuestas previamente.




