Harald V, rey de Noruega, falleció recientemente y su hijo, el príncipe Haakon, asumió la corona. Sin embargo, la transición no incluye todos los palacios ni la totalidad del patrimonio de su padre. La pregunta sobre qué ocurrirá con la fortuna privada del rey ha generado interés público en Noruega.
Los beneficiarios de la herencia incluyen a la viuda del rey, Sonia, al nuevo monarca Haakon, y a la princesa Marta Luisa. Cada uno recibirá partes diferenciadas según las disposiciones establecidas y las normas que rigen la sucesión en la familia real noruega.
El artículo explica que existen dos patrimonios claramente diferenciados que suelen confundirse: el patrimonio de la monarquía, que incluye bienes institucionales de la corona, y el patrimonio personal de la familia Glücksburg, que es privado y se transmite según las leyes de herencia comunes.
La fortuna personal de Harald V, acumulada a lo largo de su extenso reinado, se distribuye según testamento y acuerdos familiares, mientras que los bienes institucionales de la corona pasan automáticamente al nuevo rey bajo reglas específicas de la monarquía noruega.




