Siete meses después del paso de la tormenta Kristin por Marinha Grande, muchos vecinos continúan enfrentando graves problemas en sus viviendas. Las casas presentan daños significativos, incluyendo techos destruidos, pisos levantándose y paredes descascarándose.
Los residentes afectados aún esperan por las ayudas prometidas para hacer frente a los perjuicios causados por la tormenta. Un vecino cuestiona cómo podrán pagar los costos de las reparaciones, refiriendo que las pensiones son bajas.
La situación se mantiene sin resolución, con mucho trabajo de reconstrucción aún por hacer en la región.




